Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí..
Decidí no esperar a las oportunidades sino, buscarlas. Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en ellas, está la única forma de superarnos. Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui. Me dejó de importar quién ganara o perdiera. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Así que dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser el propio presente. Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás. Aquel día decidí cambiar tantas cosas... ''Que los sueños son para hacerse realidad''.
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